Maite مايتي's profile۩۞۩۩۞۩ Maite ۩۞۩۩۞۩PhotosBlogListsMore Tools Help

Blog


    Ni olvido ,Ni perdón...JUSTICIA!

    Photobucket

    La dictadura militar en Argentina

    El 24 de marzo de 1976 ocurrió lo que muchos esperaban: Isabel Perón fue detenida y trasladada a Neuquén. La Junta de Comandantes asumió el poder, integrada por el Teniente Gral. Jorge Rafael Videla, el Almirante Eduardo Emilio Massera y el Brigadier Gral. Orlando R. Agosti. Designó como presidente de facto a Jorge Rafael Videla. Dispuso que la Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea compondrían el futuro gobierno con igual participación. Comenzó el audodenominado "Proceso de Reorganización Nacional".

    José Martínez de Hoz fue designado ministro de Economía y, el 2 de abril, anunció su plan para contener la inflación, detener la especulación y estimular las inversiones extranjeras.La gestión de Martínez de Hoz, en el contexto de la dictadura en que se desenvolvió, fue totalmente coherente con los objetivos que los militares se propusieron.Durante este período, la deuda empresaria y las deudas externas pública y privada se duplicaron. La deuda privada pronto se estatizó, cercenando aún más la capacidad de regulación estatal.Con ese clima económico, la Junta Militar impuso el terrorismo de Estado que, fuera de enfrentar las acciones guerrilleras, desarrolló un proyecto planificado, dirigido a destruir toda forma de participación popular. El régimen militar puso en marcha una represión implacable sobre todas las fuerzas democráticas: políticas, sociales y sindicales, con el objetivo de someter a la población mediante el terror de Estado para instaurar terror en la población y así imponer el "orden", sin ninguna voz disidente. Se inauguró el proceso autoritario más sangriento que registra la historia de nuestro país. Estudiantes, sindicalistas, intelectuales, profesionales y otros fueron secuestrados, asesinados y "desaparecieron". Mientras tanto, mucha gente se exilió.

     

    La guerra sucia

    La "desaparición" fue la fórmula más siniestra de la "guerra sucia": el "objetivo" era secuestrado ("chupado") por un comando paramilitar ("grupo de tareas" o "patota") donde, convertido en un número y sin ninguna garantía legal, quedaba a merced de sus captores. La desaparición de personas fue un programa de acción, planificada con anticipación, estableciéndose los métodos por los cuales llevarlo a la práctica: arrojando a los "desaparecidos" al Río de la Plata (previa aplicación de sedantes) desde aviones o helicópteros militares y en fosas comunes; fusilamientos y ocultamiento de cadáveres, sin ningún tipo de identificación

     

    La tortura

    Todos estaban incluidos en la categoría de "enemigos de la nación". La metodología implementada consistió en la desaparición de personas, las cuales en realidad eran llevadas a centros clandestinos de detención, operados por las FFAA., donde se los sometía a interrogatorios basados en tormentos físicos.

    Photobucket

     

    Los desaparecidos

    Debido a la naturaleza, una desaparición encubre la identidad de su autor. Si no hay preso, ni cadáver, ni víctima, entonces nadie presumiblemente es acusado de nada. (Amnistía Internacional, en su informe sobre la desaparición de personas por motivos políticos).Hubo miles de desaparecidos: la Conadep constató más de 9.000 casos. Los organismos de derechos humanos hablan de más de 30.000.

    La noche de los lápices (16/9/76)

    La operación conocida como la “Noche de los lápices”, que se desarrolló entre agosto y octubre de 1976, implicó el secuestro y desaparición de estudiantes secundarios de la ciudad de La Plata, que habían luchado en defensa de un boleto estudiantil.

     

    Madres de Plaza de Mayo

    El grupo Madres de Plaza de Mayo nació en 1977, integrado precisamente por madres de desaparecidos, cuya lista engrosaron también algunas de sus fundadoras. Se convirtieron en el más activo sector de oposición al gobierno.

     

      Photobucket 

     

    Photobucket 

    Murió "Sentido Común"

     

    Photobucket

    Hoy lloramos la muerte de un querido amigo, Sentido Común,

    que ha estado entre nosotros durante muchos años.

    Nadie sabe a ciencia cierta cuántos años tenía,

    puesto que los datos sobre su nacimiento

    hace mucho que se han perdido en los vericuetos de la burocracia.

    Será recordado por haber sabido cultivar lecciones tan valiosas como

    "que hay que trabajar para poder tener un techo propio sobre la cabeza”,

    “que se necesita leer todos los días un poco”,

    “saber por qué los pájaros que madrugan consiguen lombrices”,

    y también por reconocer la validez de frases tales como

    “la vida no siempre es justa”, y “tal vez haya sido yo el culpable”.

    Sentido Común vivió bajo simples y eficaces consignas

    (”no gastes más de lo que ganas”) y estrategias parentales confiables

    (”los adultos, no los niños, están a cargo")

    Su salud comenzó a deteriorarse rápidamente cuando se aplicaron reglas bien intencionadas pero ineficaces:

    informes respecto de un niño de seis años acusado de abuso sexual

    por haber dado un beso a una compañera de clase;

    adolescentes que debieron irse a otro colegio por

    haber denunciado a un compañero distribuidor de droga,

    y una maestra despedida por reprender a un alumno indisciplinado,

    sólo hicieron que empeorara su condición.

    Sentido Común perdió terreno cuando los padres atacaron

    a los maestros sólo por hacer el trabajo en el que ellos fracasaron: disciplinar a sus ingobernables hijos.

    Declinó aún más cuando las escuelas debieron requerir

    un permiso de los padres para administrar una aspirina,

    poner protector solar o colocar una tirita a un alumno -aunque eso sí,

    no podían informar a los padres si una alumna estaba embarazada

    y quería abortar.

    Sentido Común perdió el deseo de vivir cuando los Diez Mandamientos

    se convirtieron en material risible, algunas iglesias en negocios

    y los criminales empezaron a recibir mejor trato que sus víctimas.

    Para Sentido Común fue un duro golpe que uno ya no pueda

    defenderse de un ladrón en su propia casa,

    pero que el ladrón pueda demandarnos por agresión;

    y que si un policía mata a un ladrón, incluso si éste estaba armado,

    sea inmediatamente investigado por exceso de defensa,

    cuando no acusado de gatillo fácil.

    La muerte de Sentido Común fue precedida por la de sus padres,

    Verdad y Confianza, la de su esposa Discreción,

    la de su hija Responsabilidad y la de su hijo Raciocinio.

    Lo sobreviven sus tres hermanastros: Conozco Mis Derechos,

    Otro Tiene la Culpa , y Soy Una Víctima de la Sociedad.

    No hubo mucha gente en su funeral porque muy pocos

    se enteraron de que se había ido.

     

    Autor Desconocido

    Photobucket

    Photobucket